Orientar bien la antena es, en la mayoría de los casos, la diferencia entre tener señal estable o tener cortes y pixelado. Acá te mostramos cómo calcular la dirección correcta y cómo ajustarla en la práctica.
1. Encontrá tu estación transmisora
Usá la herramienta Estación más cercana o el mapa para identificar qué estación te conviene apuntar. No siempre es la más cercana: a veces conviene la que tiene mayor potencia o mejor línea de vista desde tu ubicación.
2. Calculá el azimut
El azimut es el ángulo, medido en grados desde el norte (0°) en sentido horario, hacia el que tenés que apuntar la antena. La herramienta Orientar antena lo calcula automáticamente a partir de tu ubicación y la estación elegida. Por ejemplo, un azimut de 312° corresponde aproximadamente al noroeste.
3. Orientá la antena físicamente
- Si tenés una antena direccional (la mayoría de las antenas UHF exteriores lo son), girala hasta que apunte hacia el azimut calculado.
- Usá una brújula o la brújula del celular como referencia inicial, pero tené en cuenta que puede tener un margen de error de varios grados, sobre todo cerca de estructuras metálicas.
- Hacé ajustes pequeños mientras alguien mira la calidad de señal en el televisor (muchos equipos muestran un medidor de señal en el menú de sintonización). El punto óptimo suele estar a pocos grados del cálculo teórico.
Advertencias importantes
- El cálculo de azimut te da una dirección de referencia, no una garantía de recepción perfecta. La brújula del celular puede no estar bien calibrada; si podés, verificala contra un punto de referencia conocido antes de usarla.
- Evitá subir a techos o alturas sin la protección adecuada. Si la instalación requiere trabajar en altura o cerca de tendidos eléctricos, considerá contratar a un instalador.
- Si después de orientar la antena la señal sigue siendo mala, revisá también el cableado y los conectores: una conexión floja o un cable dañado puede arruinar una orientación perfecta. Podés seguir los pasos de la guía de diagnóstico de problemas.