No existe “la mejor antena” en general: la que te sirve depende de a qué distancia estás de la estación transmisora y de qué tan despejado esté el camino hasta ahí. Esta guía te ayuda a achicar las opciones antes de comprar.
Lo primero: la banda
La TDA transmite en banda UHF. Cualquier antena que compres tiene que estar preparada para esa banda (muchas antenas viejas de VHF/UHF combinadas también sirven, pero una antena solo-VHF, pensada para los canales analógicos bajos de antes, no va a recibir la señal digital). Si no dice explícitamente “UHF” o “UHF/VHF”, desconfiá.
Interior o exterior
- Interior: más simple de instalar (se apoya cerca del televisor, sin cableado largo ni necesidad de subir a ningún techo), pero pierde alcance por las paredes y por no tener altura. Suele alcanzar si estás relativamente cerca de la estación transmisora y sin obstáculos grandes en el medio.
- Exterior: mayor alcance porque gana altura y evita que las paredes atenúen la señal, pero requiere instalación (mástil, cableado hacia adentro, a veces trabajo en altura). Es la opción recomendada cuanto mayor sea tu distancia a la estación o más obstáculos (edificios, árboles, relieve) haya en el camino.
Como referencia rápida: si al usar la herramienta Estación más cercana la distancia te da dentro de una porción chica del radio de cobertura estimado y no tenés edificios altos cerca, una interior puede alcanzar. Cuanto más te acerques al borde del radio estimado (o lo superes), más conviene pensar en una exterior bien orientada.
Direccional u omnidireccional
La mayoría de las antenas UHF exteriores son direccionales: reciben mejor desde la dirección hacia la que apuntan y peor desde las demás. Esto es una ventaja, no una limitación: al concentrar la recepción en una sola dirección, rechazan mejor las interferencias que vienen de otros lados. Para eso existe la guía Cómo orientar tu antena, que calcula el ángulo exacto hacia tu estación.
Las antenas omnidireccionales (que reciben más o menos igual desde todas las direcciones) tienen sentido sobre todo si hay más de una estación transmisora relevante en direcciones distintas, o si no vas a poder orientarla con precisión.
Amplificada (activa) o pasiva
Una antena amplificada suma una etapa electrónica que refuerza la señal antes de mandarla al televisor. Ayuda cuando la señal ya es débil por la distancia, pero no soluciona un problema de orientación o de cableado en mal estado — de hecho, amplificar una señal con ruido o mal orientada también amplifica el problema. No es un atajo para saltarse una buena orientación.
Si vas a repartir la señal a varios televisores con un divisor, un amplificador puede compensar la pérdida que introduce el divisor (ver Cableado, conectores y divisores). Si solo tenés un televisor y ya recibís bien, agregar amplificación de más no mejora nada y a veces empeora la calidad por saturación.
Errores comunes al elegir
- Comprar una antena de interior confiando en el alcance publicitado sin considerar paredes, distancia real ni obstáculos del entorno.
- Elegir una omnidireccional en una zona con mucha interferencia, cuando una direccional bien orientada habría dado mejor resultado.
- Agregar amplificación para “asegurarse” sin haber probado antes la orientación y el cableado — es más fácil diagnosticar un problema a la vez.
Si después de instalar la antena la señal sigue sin ser buena, la guía de señal pixelada, cortes o canales que desaparecen ordena los pasos de diagnóstico del más simple al más técnico.